"La muchacha que deseaba vivir en un invernadero”

"La muchacha que deseaba vivir en un invernadero”

 César Valdebenito, en 105 páginas, nos entrega un libro inclasificable. La primera parte lo constituyen tres cuentos de tintes apocalípticos o futuristas. Uno de los cuentos es el que da título a la obra: La muchacha que deseaba vivir en un invernadero.

Cada una de las historias es una pieza espléndida y nos introduce en un mundo acosado por el terror del fin del mundo, de las guerras apocalípticas, las catástrofes naturales y la amenaza de la destrucción del planeta.

 Problemáticas generadoras de miseria y aflicción, que los personajes de Valdebenito enfrentan con su afán de supervivencia y desesperanza, y a la vez, con la convicción de sobrellevar el día a día y de encontrar un futuro mejor. Quizá lo más singular de esta primera parte es que empiezas la página de un cuento y la acabas sin darte cuenta, acabas una y tienes que empezar otra, y cuando la acabas ya nunca la olvidas. Así el lector se sumerge en un eterno y pequeño viaje por el infierno. Aquí la risa se combina con la sensación de salvajismo, el idealismo se combina con el completo desprecio por la moralidad, la locura se combina con la razón. Y al terminar el último cuento nos quedamos con la sensación de que cada línea es elocuente, humana, incluso religiosa en el sentido más hondo. El autor, por lo mismo, se ha convertido en un intérprete subversivo de las convicciones de la ficción, y su evolución se ha visto favorecida por las más amplias y laxas influencias europeas y especialmente la narrativa norteamericana moderna.

 En la segunda parte nos enfrentamos con un conjunto de poemas deliciosos, delicados, sensibles, ominosos. Nos asombra la tersura del lenguaje, su brevedad, su concentración, su densidad lo cual no es comparable sino con la mejor esencia de un perfume que permanece largo tiempo imborrable en la piel y en la memoria. Pasan los versos y sin darnos cuenta encienden ferozmente al lector llevándolo al origen de una búsqueda muy dolorosa que es una especie de diario personal del amor perdido.

 En las últimas páginas del libro asistimos a la inteligente construcción de una obra de teatro titulada Los amantes. Sin duda es un viaje hacia las profundidades del conocimiento y de la naturaleza del mundo en que vivimos. Una obra actualísima en la que se trata el amor, los celos, la obsesión del deseo carnal, los quiebres de pareja, la fe, el desengaño con toda la mitología del último medio siglo. César Valdebenito aborda esto con incisiva destreza y nos lo entrega de manera sólida y dialéctica. Y no solo eso, el autor nos asombra con la agilidad con que maneja los diálogos de sus dos inefables personajes. Un punto crucial de esta obra dramatúrgica es que en el repliegue del sexo, en el revuelo de las sábanas se percibe el terrible envaramiento y miedo de la vida y de las íntimas relaciones humanas.

 César Valdebenito nuevamente nos descoloca con esta propuesta originalísima, implacable y totalmente distinta a sus libros anteriores